COACHING DE VIDA

En el vertiginoso mundo actual, donde las exigencias y las expectativas son cada vez mayores, el bienestar personal se ha convertido en un objetivo primordial para muchas personas. En la búsqueda de un mayor equilibrio y realización con sus vidas cada vez más personas recurren a herramientas como el coaching de vida y la psicología positiva. Si bien estos enfoques han ganado popularidad en los últimos años, su eficacia yace no solo en sus métodos individuales, sino también en su potencial cuando se combinan de manera integrativa.

El coaching de vida, con su enfoque proactivo y orientado hacia metas, se centra en ayudar a nuestros clientes a identificar y alcanzar sus objetivos personales y profesionales. Por otro lado, la psicología positiva se adentra en el estudio de las fortalezas humanas, el bienestar emocional y las experiencias que generan una vida plena y significativa. Ambos enfoques comparten un objetivo común: potenciar el crecimiento personal y promover una mayor satisfacción con la vida.

Lo que queremos conseguir primero es que te conozcas mejor y de una forma que te reconcilies contigo. Partiendo de ahí te ayudamos a realizar un plan de vida, como parte y guía de un proceso encaminado a tu propia felicidad y satisfacción con tu vida.

 

 
Una de las principales fortalezas del coaching de vida es su capacidad para proporcionar un espacio seguro y de apoyo donde puedas explorar tus aspiraciones, desafíos y valores fundamentales. Los coaches de vida, a través de técnicas de escucha activa, cuestionamiento reflexivo y establecimiento de metas claras, guíamos a nuestros clientes en un viaje de autodescubrimiento y empoderamiento. Sin embargo, es importante reconocer que, en algunos casos, pueden surgir obstáculos emocionales más profundos que requieren un enfoque más terapéutico. En nuestro caso estás cubierto porque somos psicólogos clínicos también.

Aquí es donde entra en juego también la psicología positiva. Al integrar principios de esta disciplina en el coaching de vida, los profesionales pueden abordar no solo los aspectos superficiales de los objetivos y las metas, sino también las emociones subyacentes y las creencias limitantes que pueden obstaculizar el progreso. La psicología positiva ofrece una amplia gama de herramientas, como el cultivo de la gratitud, el fomento de la resiliencia y el desarrollo de una mentalidad de crecimiento, que pueden complementar las estrategias de coaching para promover un cambio más profundo y duradero.

Sabemos que un enfoque integrativo como el nuestro que combina el coaching de vida y la psicología positiva puede proporcionar un marco sólido para el crecimiento personal y el bienestar emocional. Al combinar la claridad de objetivos y la acción centrada en el coaching con la atención plena y el enfoque en las fortalezas de la psicología positiva, se crea un entorno propicio para el florecimiento humano.

Es importante destacar que, si bien el coaching de vida y la psicología positiva pueden ser recursos valiosos para muchas personas, no son sustitutos de la atención terapéutica especializada cuando se trata de problemas de salud mental graves. En casos de depresión, ansiedad u otros trastornos psicológicos, es fundamental priorizar esto y dedicar espacio al trabajo terapéutico, muchas veces en paralelo con el trabajo más propio del coaching.

Al integrar estos enfoques de manera creativa y colaborativa, los individuos pueden desbloquear su máximo potencial y cultivar una vida de significado, satisfacción y vitalidad.

Iñaki López

Iñaki López

Psicólogo psicoterapeuta

Andrea Navarrete

Andrea Navarrete

Psicóloga clínica y coach